Así que mi niñita mayor, la que no tiene prisa, sé que comprende que sus papás la siguen adorando, que nuestra familia estaría incompleta sin su espíritu, que nos da igual que piensen que ahora seremos familia numerosa cuando lo somos desde hace tiempo. Que aunque hoy no soplemos una vela es un día especial, de algo de melancolía pero de amor infinito, en el que cada año daré las gracias por dejarme ser tu mamá.
Hoy compraré algo especial para las dos, un regalito de cumpleaños para que la mami te tenga más cerca y otro para la princesita más linda, que guardaré en su cofre de tesoros. Y susurrare al oído de tus hermanos por qué es un día especial, aunque no lo sepa el resto del mundo. Y la vida seguirá como si nada, pero a mí ya no me importa, porque siempre vienes conmigo.
Mil besitos y un tirón de orejas
Tu mamá